martes, 24 de septiembre de 2019

Guadalajara en azul

Todos los amantes de la fotografía, y en particular, de la Historia de la Fotografía, sabemos que la primera foto se obtuvo desde una ventana por Niepce, y que para ésta hizo falta una exposición de 8 horas. Fue en el año 1826, y daba el pistoletazo de salida a la investigación en numerosas técnicas que permitieran capturar la luz y las sombras en un soporte rígido. Pocos años después, en 1839, se presentaban en sociedad dos procedimientos bien diferentes: Daguerre, con sus daguerrotipos, y Fox-Talbot, con los calotipos. Mientras que los primeros eran copias únicas, y la imagen se generaba directamente “en positivo”, lo segundos ya utilizaban un negativo, que permitía hacer múltiples copias del mismo. En 1842, John Herschel descubre otra técnica que genera imágenes de un color azul intenso, también por medio de un negativo. Por su enorme facilidad de uso, pronto se utilizó para hacer copias de objetos traslúcidos, y en particular de plantas, como las realizadas por Anna Atkins, bióloga y la primera fotógrafa de la que hay registros, que empleó esta técnica para ilustrar su libro “Algas Británicas: impresiones en cianotipia”, de 1843. A diferencia de las fotografías químicas convencionales, que usan sales de plata, el cianotipo usa sales de hierro.

La gracia de esta técnica es que es muy sencillo realizarla en casa, ya que sus materiales son baratos, fáciles de manejar, y los resultados son muy interesantes. Por este motivo, me planteé utilizarla para mi proyecto "Guadalajara en Azul", en el que muestro imágenes de los aspectos más monumentales de mi ciudad, tratando de que parezcan tomadas en el propio siglo XIX. Las imágenes están hechas con una cámara digital, reveladas en Lightroom y procesadas en Photoshop para eliminar los elementos más modernos (aunque he dejado en algunas algún guiño a la actualidad, para que se vea que son fotografías recientes).

La serie que forma el proyecto se compone de 16 fotografías de 27x18cm realizadas en papel Canson Montval de 300 gr/m2 de 32,5x25cm, cada una con una tirada limitada a 20 copias más una prueba de autor. Dado que el procedimiento de sensibilización es completamente manual, cada obra es, en realidad, única y puede mostrar algunos defectos propios de ese proceso artesano. A continuación tienes un video en el que explico el procedimiento y puedes ver el proceso completo con la fotografía correspondiente al torreón del Alamín. Si eres de los/as que prefiere leer, más abajo tienes la explicación detallada del proceso.

En primer lugar, veamos cómo generar el negativo. Hay que tener en cuenta que este proceso tiende a dejar las imágenes muy contrastadas. La zona de azules intermedios es débil (aunque existe), y lo que produzcamos se parecerá más a un grabado que a una fotografía convencional (hay técnicas para hacer cianotipias de bajo contraste, pero dejamos ese tema como entretenimiento para el lector o lectora…). Por lo tanto, debemos partir de una fotografía que resulte atractiva con mucho contraste. La fotografía la convertiremos a blanco y negro, la ajustaremos al tamaño que tendrá nuestra copia final (recordemos que la copia se obtiene por contacto) y la invertiremos en Photoshop (Imagen>Ajustes>Invertir, o ctrl-I / cmd-I). También debemos voltearla horizontalmente. Esto es debido a que al hacer la copia por contacto juntaremos la parte impresa del negativo con la parte sensibilizada del papel, por lo que, para obtener la fotografía en su posición original, el negativo debe estar volteado.

Para imprimir el negativo debemos utilizar un papel transparente. En realidad, un papel que sea transparente a los rayos ultravioleta… El mejor, según todos los expertos es el Pictorico Pro OHP Transparency Film de 174g/m2. Se trata de un papel translucido, pero que capta la tinta de una manera espectacular y es transparente a la luz ultravioleta. En mi caso yo lo imprimo con una Canon Pro-10 con tintas pigmentadas, aunque parece que también se puede imprimir con tintas al agua en impresoras de tinta caseras. En ningún caso debemos utilizar un negativo impreso en impresora laser, ya que, aunque lo parezca, los negros no son tan opacos como los que se consiguen con las impresoras de tinta.

Para sensibilizar el papel, debemos recordar un poco la química que estudiamos en el Instituto. Si eres de letras, tranquil@ que es muy fácil y no hay fórmulas complicadas. Debemos producir dos líquidos que se juntan en uno solo en el momento en que vamos a sensibilizar el papel, con los que impregnamos cualquier superficie en la que pueda penetrar (normalmente una hoja de papel gruesa, pero podemos impregnar telas, si queremos). Las fórmulas básicas son:

  • 10g de ferricianuro potásico en 100 ml de agua destilada (líquido A)
  • 25g de citrato de amonio férrico en 100 ml de agua destilada (líquido B)
Ambos líquidos deben almacenarse en un bote oscuro, lejos de la luz y en un sitio fresco. Todos los materiales que utilicemos deben evitar que el contenido de una botella se contamine con la otra. En el momento de sensibilizar el papel se juntan ambos a partes iguales (bastan 2 ml de cada solución para sensibilizar una superficie de papel de 27x18cm, por ejemplo). El liquido resultante, bien mezclado, se reparte haciendo uso de una brocha que no tenga nada metálico (es recomendable usar brochas japonesas de pelo fino, que están sujetas con un cordel). Este proceso, desde el momento en que vamos a mezclar los líquidos A y B, debemos realizarlo en una estancia en la que no haya luz ultravioleta. La mejor manera es que no entre la luz del sol y que esté iluminada por una bombilla incandescente, de las de filamento. Una vez sensibilizado el papel, hay que dejarlo secar en un lugar fresco, seco y en el que no entre luz ultravioleta, ya que se velaría.

Para exponer el papel a la luz ultravioleta lo mejor es utilizar dos cristales, uno de 6mm para la parte trasera y uno de 4mm para la frontal. Se pone el papel con el negativo entre medias de ambos cristales y se sujeta todo con unas pinzas. Ya solo falta exponerlo…

La manera más sencilla, pero también la más irregular, es hacer la exposición a la luz del Sol. En un día soleado, el tiempo de exposición puede estar entre 3 y 4 minutos. Como en el laboratorio químico, se pueden hacer pruebas para establecer el tiempo correcto antes de sacar la copia definitiva. Como la luz del Sol no es estable (unos días hace más, y otros menos), otra posibilidad es hacerte con una insoladora ultravioleta. Si las copias que vas a hacer no son muy grandes, basta con una insoladora facial. En este caso, con el papel a unos 20-25 cm, el tiempo necesario es de unos 10 minutos. Si utilizamos la insoladora, el proceso es completamente repetible, y una vez que sepamos el tiempo para el tipo de negativos que tenemos entre manos y para nuestra forma de sensibilizar el papel, siempre nos saldrá igual.

Una vez realizada la exposición, separamos el papel sensible y el negativo y procedemos al revelado. Este proceso es muy sencillo, ya que se hace con agua. Simplemente metemos el papel en una bandeja de plástico con agua del grifo y vamos agitando suavemente la bandeja. Tendremos que cambiar el agua tres o cuatro veces, pero no es complicado. Luego hay que poner el papel a secar, colgando de una cuerda con unas pinzas, y ya está. Lo normal es que se arrugue un poco, pero nada que no sea posible pegar sobre un soporte rígido antes de enmarcarlo.

En las imágenes podéis ver un ejemplo de fotografía en blanco y negro, su negativo y el resultado de una cianotipia.

Para los que os animéis a seguir este proceso, os dejo algunas referencias para que podáis iniciaros en estas técnicas antiguas:

  • Dónde comprar los productos químicos: en cualquier droguería buena. Yo los he adquirido en Riesgo, C/ Desengaño, 22 de Madrid. También puedes comprar aquí los botes opacos. 
  • Dónde comprar las brochas: no son fáciles… yo los he encontrado en JECO, en la C/ Pelayo, 38, de Madrid 
  • Dónde comprar el papel para negativos: tampoco es sencillo. Yo he encontrado en A3+ en Foto-R3 (www.foto-r3.com) 
  • Para profundizar en procesos alternativos: Fotografía Experimental: Manual de Técnicas y Procesos Alternativos. Antonini et. al. Ed. Blume, 2014. Fácil de encontrar.

lunes, 1 de abril de 2019

Nuevo planteamiento (errare humanum est)

En el mundo en el que me muevo, profesionalmente hablando, es habitual cometer errores que te llevan a replantearte los procesos que has estado haciendo durante los últimos meses, y empezar de nuevo con una nueva propuesta. La Ciencia lo viene haciendo así desde hace muchos años: se efectúa una hipótesis, se realizan los experimentos que nos parecen adecuados para validarla o rechazarla, y si se rechaza hay que efectuar una nueva hipótesis, para empezar de nuevo el ciclo...

En mi caso, durante los últimos 15 días he aprovechado un par de viajes largos encadenados para replantearme el procedimiento para enseñar mi porfolio. Como sabéis, a principios de año decidí presentar mis fotografías, agrupadas por proyectos, en una nueva web: www.fotografiareposada.com. Al mismo tiempo, desde el 1 de enero he comenzado a publicar una fotografía diaria (con algún hueco en días de excesivo trabajo o por estar fuera de casa) en algunas redes sociales. Mi planteamiento era el siguiente: ir alternando fotografías de todos los proyectos, con el objetivo de que los eventuales seguidores pudieran ver los diferentes trabajos e ir al porfolio a ver uno de manera global si así lo deseaban. El caso es que la cosa no ha funcionado muy bien. Algunas fotos se entienden mal fuera del contexto y tenía la sensación de que estaba presentando un popurrí que no me terminaba de convencer. Así que, aprovechando ese par de viajes enlazados de los que os hablaba, en los que me iba a ser muy difícil mantener el ritmo de subir una foto diaria, he aprovechado para pensar un poco.

El resultado ha sido tomar la decisión de empezar de cero y presentar los proyectos de forma consecutiva, de manera que si alguien ve las fotos en la red social de turno, se comprenda el proceso mental que me ha llevado a hacer el proyecto. En estos proyectos las fotos no son fotografías aisladas, sino que son mucho más (incluso aunque hayan pasado años entre la primera y la última). Al mismo tiempo, creo que voy a renunciar a un par de redes sociales: por un lado Flickr, que la dedicaré a otra cosa, y por otro 500px, donde no termino de entender cómo hacer llegar mis fotos a mas gente. Al final me quedaré con Instagram... Ya sé que no es lo mejor del mundo y quizá me equivoque otra vez. Tranquilos, que me veo capaz de empezar de cero de nuevo en otro momento.

Para este reinicio he elegido uno de los proyectos que me parecen más originales de los que he hecho. De hecho es el primero de una serie, ya que mi planteamiento cuando lo hice fue que fuera el primero de unos cuantos. La idea central del proyecto consistía en mirar a través de un catalejo, de acercarte a los demás desde la lejanía. De ver lo que ocurre, pero pensando que quienes aparecen no te pueden ver, aunque aparentemente te estén mirando. Os dejo aquí el video que hice en su momento con las fotos. Hoy empiezo con la primera, ese batiburrillo de letras que definen Madrid con tanta claridad.

martes, 26 de marzo de 2019

52 palabras: mi contribución al Muéstrate de 2019

Como ya es costumbre, al llegar marzo la Agrupación Fotográfica de Guadalajara proyecta el resultado de una actividad conjunta de los socios: el MUÉSTRATE. Los socios y socias participantes elaboran un vídeo fotográfico en el que muestran un proyecto que han desarrollado durante el año anterior. Puede ser un viaje, un trabajo en el que llevas "media vida" y que ya consideras que se puede enseñar, o como el mío, un proyecto que he desarrollado durante el 2018.

Los que me habéis ido siguiendo durante el año pasado habréis visto las fotografías que he subido, una a la semana, cada una de ellas tratando de representar una palabra concreta. La idea del proyecto se le ocurrió a Fernando Méndez Ramos, un socio y amigo de la AFGU, que terminó por arrastrar a más de 80 personas. El núcleo central de difusión del proyecto ha sido un grupo de Flickr, en el que podéis ver las interpretaciones que los participantes han ido haciendo de las palabras que Fernando nos sugería.

En este tipo de proyectos, que ya tienen la dificultad de mantenerte activo todo el año y pensando en como representar una palabra por medio de una fotografía, lo habitual es que cada fotógrafo resuelva la foto semanal "como pueda": con una foto callejera, un retrato, un paisaje, un bodegón, algo mas creativo, etc... En mi caso, cuando me decidí a participar en el proyecto pensé en hacer las fotos con un condicionante adicional: no salirme de un espacio pequeño (unos 30x30 centímetros) y hacer todas las fotografías como pequeños bodegones (a veces, autenticas macrofotografías). La idea era darle una unidad estética que se pudiera apreciar cuando se vieran juntas. De hecho, empecé a hacer mis fotos pensando en presentarlas juntas en el MUÉSTRATE de este año...

El pasado 15 de marzo, en el Salón de Actos del Centro San José de la Diputación Provincial de Guadalajara, que nos cede el local donde estamos y que también nos cede el uso de las salas comunes del edificio cuando nos hacen falta, hicimos la proyección de este año: 15 fotógraf@s mostrando su trabajo a todos aquellos que quisieron acompañarnos. Aunque yo no pude estar, por motivos personales, me sentí igualmente acompañado por todos los que allí estaban.

Por si no pudiste verlo el día de la presentación, aquí te lo dejo. Estaré encantado de que me des tu opinión utilizando cualquier medio habitual, correo, redes sociales, etc...

martes, 19 de marzo de 2019

19 de marzo

El 19 de marzo se celebra en Valencia la cremá de las fallas.

Hace un par de años me instalé en una terraza y traté de captar la esencia de la noche, primero con los fuegos artificiales, y después con las humaredas de las fallas ardiendo. Y todo ello teniendo en cuenta que cada cosa sucede en un punto de la ciudad en un momento determinado. Pasé un par de horas en la terraza, y el resultado de juntar unas cuantas fotografías es el que veis a continuación:

Aunque quizá no se aprecie bien la calidad, la foto, tal y como ha sido generada mide más de metro y medio de largo por unos 40 centímetros de alto (como es habitual, en la web sólo subo fotos a baja resolución, para evitar a los piratas que usan lo que no deben...). Esta formada por 15 fotografías para crear el Sky-Line e instalar el resto de elementos: los fuegos y las volutas de humo. Ningún elemento ha sido colocado en un sitio que no estuviera. Todo sucedió donde lo ves, aunque no ocurriera todo a la vez... Las fotos están hechas con una Fuji X-pro2 montando un 56mm f/1.2 a ISO 1000, f/5.6 y 1/2s.

La idea era conjugar el aspecto festivo de los fuegos artificiales con el apocalíptico de las humaredas. Creo que me ha quedado un poco más de lo segundo que de lo primero, pero en todo caso, me gusta como está. Entre la versión original en color (muy anaranjada, por la iluminación de la ciudad) y esta en blanco y negro con un viraje que enfría las sombras y hace algo cálidas las luces y los medios tonos, me he decidido por esta última. Espero que a vosotr@s también os guste.

martes, 12 de marzo de 2019

La profundidad de campo

Uno de los conceptos que más cuesta aprender cuando alguien se inicia en la fotografía, es la profundidad de campo. Sin embargo, es un elemento fundamental que debemos tener siempre en cuenta al crear nuestra imagen con la cámara.

Todos los que hemos estudiado óptica alguna vez (en el colegio o en el instituto, por ejemplo) recordamos que cuando tenemos una lente convexa (mas gruesa en el centro que en el extremo) los rayos paralelos de luz que impactan en la lente de manera perpendicular se concentran en un punto. También recordamos que los puntos cercanos se invierten, tal y como se muestra la figura. Cuando empezamos a aprender fotografía, nos cuentan que la cámara funciona como una caja con una lente, que permite que entre la luz y que ésta impacte en el negativo o en el sensor. Con estas ideas en la cabeza, lo normal es que pensemos que una lente solo enfoca los objetos que están en una posición concreta y que el resto de objetos deben aparecer desenfocados en esa imagen invertida que se forma. Sin embargo, esta idea es contradictoria con la realidad, ya que en la mayoría de las fotos que hacemos hay muchas cosas enfocadas (a veces todo esta enfocado). ¿porqué ocurre esto?

En realidad, lo que vemos enfocado es una cuestión de percepción. Los objetivos de las cámaras tienen varias lentes para que la imagen que se forme no salga deformada y además, aunque enfocan en un punto concreto, hay mucho espacio que sale suficientemente enfocado en la fotografía como para que a nosotros nos parezca completamente nítido. La distancia que hay entre el punto más cercano que nos parece desenfocado y el punto más lejano que también nos parece desenfocado se conoce como profundidad de campo.

La profundidad de campo depende, fundamentalmente, de cuatro factores: de la apertura del diafragma, de la distancia a la que estamos enfocando, de la distancia focal del objetivo y del tamaño del sensor. Veamos el efecto de cada uno de ellos.

Apertura del diafragma

La apertura del diafragma es el elemento que utilizamos más frecuentemente para modificar la profundidad de campo. Si queremos tener poca profundidad de campo, por ejemplo para un retrato en el que el rostro se separe bien de un fondo desenfocado, utilizaremos un número f/ bajo (una apertura de diafragma grande). Si por el contrario, queremos hacer una fotografía de paisaje, normalmente queremos que haya muchos elementos enfocados, algunos cercanos y otros lejanos. Para ello cerraremos el anillo de apertura, dando un valor alto al número f/.

Las siguiente imágenes muestran este efecto en mi cámara Fujifilm X-pro2, con un objetivo de 35mm si el sujeto está situado a 2 metros. Con una apertura f/2, la profundidad de campo será de 26cm, enfocando desde 1,88m hasta 2,16m. Si utilizamos una apertura f/8, la profundidad de campo pasa a ser de 1,1, enfocando desde 1,59m hasta 2,69m. Si utilizamos f/16, la profundidad de campo será de 2,79m, enfocando desde 1,32m hasta 4,11m.

Distancia de enfoque

La distancia de enfoque también tiene un efecto importante en la profundidad de campo. Cuanto más cerca está el objeto, menor será esta profundidad, y cuanto más alejado esté, será mayor. Así, utilizando la Fujifilm X-pro2, con un objetivo de 35mm a f/8, si enfocamos a 1,5m de distancia, la profundidad de campo será de 60 cm (entre 1,26 y 1,85m); si enfocamos a 2m, ya sabemos que será de 1,1m (de 1,59 a 2,69m); por último, si enfocamos a 4m, la profundidad de campo será de 5,66m (entre 2,64 y 8,30m).

Distancia focal

Tampoco es lo mismo utilizar un gran angular que un teleobjetivo. Los grandes angulares nos proporcionan una profundidad de campo mucho mayor que los objetivos de focales más largas. en el caso que estamos utilizando como ejemplo, supongamos que utilizamos una Fujifilm X-pro2, y enfocamos siempre a 2m con un objetivo en el que fijamos la apertura a f/8. Si utilizamos un 14mm, la profundidad de campo será infinita, teniendo todo enfocado desde 0,76m hasta el horizonte (de hecho, si enfocamos a 1,24m, que es la distancia hiperfocal, tendremos el mismo efecto). Si utilizamos un 35 mm, ya sabemos que la profundidad de campo es de 1,1m, enfocando desde 1,59m hasta 3,69m. Por último, si utilizamos un 80mm disminuye hasta los 19cm, enfocando tan sólo desde 1,91m hasta 2,10m.

La distancia hiperfocal es aquella que hace que, si enfocamos a un objeto que esté a esa distancia, obtengamos todo enfocado desde su mitad hasta el infinito. Todos los objetivos tienen una distancia hiperfocal para cada una de sus aperturas, y es buena idea conocerlas (o tener una aplicación que te la facilite, pero de eso hablaremos otro dia...).

Tamaño del sensor

Para terminar, es muy importante saber que el tamaño del sensor afecta enormemente a la profundidad de campo. No es lo mismo utilizar un sensor de los llamados "Full Frame", del mismo tamaño que los negativos de 35mm (24x36mm), que un sensor APS-C (en el caso de Fuji, de 23,6 mm x 15,6 mm), que un Micro Cuatro-Tercios de Olympus (17,4 x 13,0 mm). En este caso, si comparamos las cámaras para una misma distancia focal, obtendríamos resultados engañosos, ya que la imagen que obtenemos es proporcional al tamaño del sensor. En este caso debemos comparar focales "equivalentes", que nos permitan capturar la misma imagen. En todo caso mantendremos una apertura de f/8 y enfocaremos a 2m. Una cámara Full Frame, como la Canon 5D Mark IV con un objetivo de 54mm (que según la conversión sería el equivalente al 35mm de la X-pro 2), enfocara desde 1,72m hasta 2,38m (profundidad de campo: 66cm). Recordemos que la Fuji X-pro2, con el 35mm en esas condiciones enfoca desde 1,59m hasta 2,69m (1,1m de profundidad de campo). Por último, una Olympus con un objetivo de 27mm (el equivalente a los 54mm en Full Frame), tendremos enfocado desde 1,51 hasta 2,96m (1,45m en total). Como vemos, para la misma distancia focal equivalente, la profundidad de campo es menor en sensores grandes y mayor en sensores mas pequeños. Por este motivo, las fotografías de nuestros teléfonos móviles salen tan bien enfocadas siempre: el tamaño del sensor es tan pequeño que la profundidad de campo es inmensa.


El Icono utilizado para la cámara es de Eucalyp de www.flaticon.com con licencia CC 3.0 BY

martes, 5 de marzo de 2019

Como seguir varios blogs de manera sencilla

No se si vuestro caso, pero yo sigo unos cuantos blogs de fotografía y otros tantos de noticias relacionadas con el tema. Si habitualmente sigues unos cuantos sitios web, tenerlos todos en favoritos y recorrerlos de vez en cuanto no es la mejor idea. Hay herramientas que te ayudan a leer lo último que aparezca en estos sitios, sin mucho esfuerzo. Para ello hay que hacer uso de algo que quizá no conozcáis: los feeds RSS.

RSS viene de "really simple syndication" (sindicación realmente simple) y es un estándar para que sea sencillo extraer las noticias o los post de diferentes sitios web por parte de herramientas hechas por otros. Normalmente todos los sitios que publican algún tipo de noticias siguen este estándar. La gracia es que hay herramientas que te permiten "suscribirte" a los sitios web que quieras y, cada vez que las consultas, te muestran lo que se ha publicado desde la última vez que estuviste. Yo uso dos (que están conectadas entre sí):

Feedly


Es la que utilizo en mi ordenador de sobremesa. Me conecto a ella con mi cuenta de google, y me muestra una página como esta:

En la izquierda puedes ver un menu en el que seleccionar, por categorías, las páginas que quieres consultar. En la derecha tienes una lista de noticias, y pinchando en las que quieras leer se abren en la misma aplicación (y si lo deseas, en el navegador). Para dar de alta nuevos sitios web, solo hay que pinchar en la parte que pone "+ add content", y poner la url del sitio web que quieres añadir. En ese momento puedes incluirlo en una de las categorías.

Cuando lees un artículo, este aparece en un tono de letra mas claro (en gris), y si recargas la aplicación, desaparece. Una de sus utilidades es la posibilidad de marcar un artículo que te guste para leerlo luego. En la app aparece como "read later", y es una de las opciones que más utilizo.

Newsify


Es la app que uso en mi iPhone. Aquí os dejo el enlace para descargarlo de la Apple Store.

Gracias al uso de la cuenta de google en ambas aplicaciones, las tengo conectadas, de manera que lo que leo en una me desaparece directamente de la otra, y lo que marco para luego en una, también lo está en la otra. Aquí, lo de añadir nuevos blogs se hace por medio del menu que sale cuando pinchamos en las tres rallas que hay arriba a la izquierda, y lo de "read later" se marca con una estrella que aparece en la parte inferior del artículo. En la app del iPhone tenemos un "pequeño problema" y es que solo te guarda lo que has marcado durante dos meses, pero en la aplicación del ordenador de sobremesa no tenemos esa limitación, así que siempre podemos ir ahí a leer lo que no leímos en su momento (o guardar los artículos en algún sitio, como hago yo utilizando IFTTT --If This Then That--, pero de eso hablaremos otro día).

martes, 26 de febrero de 2019

Yo revelo, tu procesas, ella edita...

En los cursos de iniciación a la fotografía, que imparto cada tres o cuatro meses, suele salir un tema que creo que tiene interés suficiente como para merecer una entrada en el blog. Tiene que ver con esa pregunta que suelen hacernos... "Es que tu, ¿editas las fotos?". La pregunta suele tener un aire de desaprobación, como si "editar" una fotografía fuera algo que desvirtúa la pureza del arte. En fin, siempre que me hacen esa pregunta empiezo de la misma manera...: por el principio.

Antes de la fotografía digital, estábamos acostumbrados a la fotografía química. En aquellos momentos todo el mundo tenía claro que las fotografías se revelaban. De hecho, las fotografías químicas se revelan dos veces: por un lado el negativo, y por otro la copia. El fotógrafo puede influir (de hecho influye) en ambos procesos. Al revelar el negativo, porque podemos seleccionar los líquidos utilizados, los tiempos, etc. Durante una época, en la fotografía de color se puso de moda el revelado cruzado, que consistía en revelar un carrete de una marca con lo líquidos de otra. El resultado era una imagen con colores diferentes del original, pero con cierto encanto onírico. Y por supuesto, al revelar la copia, además de elegir papel y líquidos para la ocasión, se puede dar más tiempo de iluminación en una zona, reservando otra, tapando con la mano o con unas máscaras de cartulina las zonas más claras de la foto. Incluso con papeles multigrado se puede dar más contraste a una zona que a otra, poniendo máscaras de colores amarillos o magenta en diferentes áreas. Y nadie dudaba de que estábamos revelando una foto y de que el revelado es necesario.

Esta fotografía química está revelada de manera que se contrasten las luces y
las sombras pero no se pierda mucho detalle en ninguna de las dos zonas

El conflicto en el mundo digital viene por la creencia de que la cámara ya nos da la foto que hemos hecho. Personalmente me hace gracia cuando la gente declara con orgullo que su foto no ha sido "procesada", porque nos están mostrando el JPG que ha salido de la cámara. En realidad todas las cámaras disparan en RAW (otra cosa es que te lo den o se lo queden), y a partir de ese RAW generan el JPG. Ese archivo JPG no es mas que el revelado que la cámara ha querido hacer de nuestro RAW. Algo así como cuando llevas un carrete a revelar y le pides al señor o a la señora de la tienda que te revele el carrete y te haga las copias. Al final te llevas a casa las copias reveladas como ha querido el fotógrafo de la tienda, que no tiene por qué coincidir con cómo las quieres tu.

De hecho, en las cámaras digitales es posible influir en como generan el JPG (en como revelan la foto), modificando parámetros de contraste, saturación, enfoque, etc. En mi caso tengo unos ajustes que utilizan en concursos tipo Rally, en los que hay que entregar el archivo JPG directo de cámara sin alteración ninguna. Digamos que influyo en el revelado de la imagen de una manera indirecta.

Cuando utilizamos Lightroom o cualquier otro programa similar para revelar un archivo RAW, y generar un JPG, no estamos haciendo nada diferente de lo que haríamos en el cuarto oscuro. Toda fotografía requiere un revelado, lo haga la cámara, el fotógrafo de la tienda o nosotros mismos. No debemos despreciar ese proceso, porque es fundamental.

El segundo concepto que aparece habitualmente es el de procesado. Procesar una fotografía es hacer un revelado que altere de alguna manera la imagen original: cambiando colores de manera selectiva, añadiendo o eliminando elementos, etc. Si eres un fotógrafo de reportaje, normalmente no procesas las fotografías (aunque siempre las revelas), pero si eres un artista, no veo ningún motivo para no hacerlo. Al final tu responsabilidad es generar una imagen atractiva, que guste a los espectadores. Y tienes un montón de herramientas a tu disposición y no hay motivo para despreciar ninguna. En mi caso, y como veis por la imagen que os muestro a continuación, no me corto en procesar las fotografías. Lo que no haré nunca es presentar esta foto en un concurso de reportaje, porque estaría falseando la realidad...

Esta es una fotografía muy procesada. Ni la persona que aparece estaba en La Habana
(a él le fotografié en la Plaza Mayor de Madrid), ni el coche era rojo (el original era de un azul muy feo...)

La tercera palabra que se utiliza en estos casos es "editar" una fotografía. En este caso, al editar un conjunto de fotografías, lo que hacemos no tiene nada que ver con lo anterior. Editar, en el ámbito fotográfico, suele traducirse por "seleccionar". Cuando volvemos de un viaje y seleccionamos un conjunto reducido de fotos para nuestro album, para enseñar, o para lo que sea, estamos editando esa colección de fotografías. De hecho, la edición es lo primero que debemos hacer, tratando de eliminar las fotografía que sean menos atractivas, y quedándonos con las mejores obras. Tradicionalmente, en los medios de comunicación, el editor tenía esa función: recibía las fotografías enviadas por los fotógrafos, y seleccionaba aquellas que iban a acompañar a la noticia o las que aparecerían en el reportaje. Al ser una persona diferente, y acostumbrada a este proceso, elegía las mejores fotografías, sin el cariño que el autor tienen a sus imágenes. Si queréis ver un proceso de edición "a la antigua usanza", os recomiendo el libro Contactos de la agencia Magnum. Un verdadera delicia donde se pueden ver carretes completos de fotógrafos de la agencia, con la selección que hacen de las imágenes para revelar posteriormente.

En resumen, los procesos de revelado, procesado y edición son muy diferentes, y todos ellos son necesarios en nuestra vida como fotógrafos.

martes, 19 de febrero de 2019

Panorámicas verticales

Hace tiempo que vi las panorámicas verticales de iglesias de Richard Silver. Si no las conocéis, no dejéis de pinchar en el enlace...

El caso es que en una visita al Monasterio Cisterciense de Santa María de Huerta, me encontré a mi mismo repitiendo este tipo de fotografía en el Refectorio.

Esta sala es en la que los monjes comían. Las escaleras de la derecha dan acceso a un púlpito desde el que uno de los monjes leía mientras tanto. Al estar en la sala, empecé a hacer una panorámica vertical, y de repente me encontré imitando (casi sin querer) a Richard Silver. La panorámica está hecha a mano, y estoy seguro que es muy mejorable. De hecho, si esto se puede hacer a mano, con un poco de tecnología, se pueden conseguir cosas estupendas (y con mejor luz, repitiendo cada toma con unos parámetros diferentes). Como detalle, Lightroom fue incapaz de hacer la panorámica. Cuando le unía las tres últimas fotos, se empeñaba en decirme que no podía. Sin embargo, Photoshop lo ha hecho sin mucho problema.

Las fotos están hechas con la Fuji X-pro2 y el 14mm f/2,8, a f/5,6, 1/160 e ISO 3200. Fijé la velocidad porque tenía alguna postura con el cuerpo arqueado (casi haciendo el pino-puente) que no hacía fácil el disparo. De hecho me temblaba todo... A partir de ahí, y con una apertura razonable para que todo estuviera enfocado, fije el ISO. Lightroom sí pudo encargarse del ruido :).

martes, 12 de febrero de 2019

Podcasts de fotografía

Es muy, pero que muy, probable que en algún momento hayas recurrido a videos de youtube para aprender una técnica o para ver cómo trabaja un determinado fotógrafo en un tema concreto. La formación es algo fundamental en todos los trabajos, en las aficiones y en la vida en general... Pero no siempre tenemos que tener algo concreto que queramos hacer para buscar formación adecuada. Lo bueno es marcarse un ritmo de aprendizaje, e ir aprendiendo cosas nuevas con ese ritmo.

Una buena manera de aprender más sobre fotografía, y que además puedes hacer mientras haces otra cosas, es escuchar podcasts. Es muy posible que ya escuches algunos de otras materias, porque es un elemento en alza en nuestros teléfonos móviles. Por mi parte tengo una lista de podcasts que escucho con cierta regularidad mientras que voy en el coche. Normalmente son mas interesantes que lo que hay en la radio...

Este tipo de consumo audiovisual (digo audiovisual porque algunos de ellos se pueden seguir por youtube) permite seleccionar qué episodios escuchas y cuales no, en función del tema principal. Por mi parte, soy de los que "se come todo lo que le echen", porque creo que, en ese proceso de aprendizaje, siempre puedes sacar una idea de un tema que, en inicio, no te entusiasmaba. Además, da un poco igual que el podcast este vivo ahora o que el lider del mismo se haya tomado "un tiempo sabático". Los contenidos siguen ahí y puedes oírlos sin problemas. Si al final sirven para fomentar un poco la creatividad, son buenos.

De la lista de podcast que he escuchado en alguna ocasión, no todos han tenido la misma continuidad para mi. De hecho, algunos hace tiempo que no los oigo, mientras que otros me parecen mucho más interesantes; sin embargo, eso no significa que no os puedan servir a vosotros/as... Aquí os dejo una lista con los títulos y las descripciones que hacen sus propios autores (en cursiva) de aquellos que más me gustan. Estoy seguro que puedes encontrar más a poco que rasques un pelín en la red.

Mis podcasts favoritos

  • Distancia Hiperfocal: Liderado por Rafa Irusta con el acompañamiento Sandra Vallaure. Distancia Hiperfocal es un podcast para aprender y disfrutar de la Fotografía de Paisaje, además de mejorar las fotos de tus viajes.
  • F/2.2: Liderado por Mauro Fuentes, tiene cerca de 50 episodios publicados. En estos momentos su actividad es intermitente. Ésta es la descripción que Mauro hace del mismo: f2.2 es un podcast presentado por Mauro A. Fuentes, autor de fotomaf. La tortilla con cebolla del contenido fotográfico, un magazine periódico para estar al día de lo que no hay que perderse en el panorama fotográfico. En cada edición repasaremos las últimas novedades de las marcas, las exposiciones más interesantes y los libros que no puedes dejar de ver. Para finalizar tendremos un invitado que será entrevistado tratando de dar a conocer todas las corrientes y tipos de perfiles en el mundo de la fotografía en España. Podcast de la Red Podcasts Fotógrafo Nocturno.
  • Destino Sifakka: Liderado por Sandra Vallaure, lleva sin emitir episodios nuevos desde mediados del 18. Sin embargo, los 71 publicados son muy interesantes. un podcast sobre fotografía y viajes en el aprenderás técnicas, conceptos y trucos en cada episodio.
  • Fotógrafo nocturno: Presentado por Mario Rubio y David Gámez. El podcast de la fotografía nocturna y light painting en lengua española. Vas a aprender y, lo mejor, riéndote y pasándolo bien. Fotógrafo Nocturno tiene una red de podcasts asociada que te puede resultar interesante.

martes, 5 de febrero de 2019

Entre pinceles y flashes

Hay pocas cosas que me dan más envidia sana que el trabajo bien hecho.

Uno de esos trabajos bien hechos es el proyecto que ha tenido entretenidos durante unos cuantos meses a la gente del club de fotografía de Alcalá de Henares. ¿Qué han hecho? pues "simplemente" recrear 12 obras maestras de la pintura en fotografías. Y para eso han liado a fotógrafos, modelos, estilistas, etc... El proyecto tiene (de momento y que yo sepa) dos partes: un calendario con las 12 fotos y una exposición, aunque no me extrañaría que hubiera más productos del proyecto.

La exposición, que os recomiendo ver si os pasáis por Alcalá de Henares, está en una de las mejores salas de la ciudad: la Sala Kioto del Antiguo Hospital Santa Mª la Rica, al lado de la Magistral (la Catedral de Alcalá, junto con la de Lovaina, son las dos únicas Magistrales del mundo, porque todos sus canónigos debían ser doctores en Teología -no se si hoy lo siguen siendo-). Podéis verla hasta el 3 de marzo en el horario de apertura del edificio: martes a sábado de 11:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00 h y domingos de 11:00 a 14:00 h. Aquí os dejo una vista general y un detalle de las paredes de la sala:

El recorrido empieza en Caravaggio, con su "Sacrificio de Isaac", de principios del S. XVII, y termina con un cuadro de Michael Carson, de 2016. Debo decir que me han gustado todas las fotos, pero de manera especial la versión de las "Meninas" que ha hecho Carlos Galindo, y la de "Automat" de Hopper, interpretada excelentemente (como casi todo lo que hace) por Natalia Garcés. La gracia de la foto de Natalia es que no conocía el cuadro, pero según la he visto, he dicho "uno de Hopper". La realización es magnífica.

Cada una de las obras tiene a su lado una explicación, con la imagen del cuadro original y algunas tomas del making of. Como ejemplo, merece la pena dejaros una tercera interpretación, en este caso de "Julia en granate" de Ramón Casas, en la visión de Moisés Fernandez Álvarez

Para terminar, os dejo con la lista de todos los participantes para que veáis el volumen de personas involucradas en el proyecto. Enhorabuena a tod@s!

martes, 29 de enero de 2019

La necesidad de perseverar

Reconozco que no soy mucho de ir al gimnasio... Sin embargo, eso no quiere decir que no tenga claro que, si quiero adelgazar y estar en mejor forma física, lo mejor es hacer una serie de ejercicios que se repitan con cierta frecuencia. A los niños pequeños se les enseña a sumar por "inundación": se les hace realizar un montón de sumas, repitiendo el proceso una y otra vez, hasta que lo automatizamos en nuestra cabeza. Cuando un músico quiere aprender una nueva melodía, le ejercita decenas, quizá cientos, de veces, hasta que la domina por completo. Pues bien, esa repetición es buena siempre que queramos aprender algo nuevo: repetir, repetir, repetir... esa es la clave el éxito.

¿Y qué tiene que ver esto en un blog de fotografía? Pues tiene que ver con la perseverancia en una técnica o en una temática. Tiene que ver con que para aprender a dominar la técnica y el lenguaje fotográfico, ademas de ver mucha fotografía, hay que hacer mucha fotografía. Y conseguimos llegar más lejos si nos centramos en un problema cada vez y tratamos de mejorar cómo lo abordamos. Como ejemplo, os voy a poner mis tres últimos "procesos de aprendizaje".

Durante el curso 2016/17 me planté ejercitarme en fotografiar paisajes. Era algo que no había hecho nunca o casi nunca. Si había fotografiado un paisaje no había dejado de ser una fotografía de lo que veía, pero sin más. Comencé a leer y a trabajar el tema el verano del 16 y en los concursos sociales de la Agrupación Fotográfica de Guadalajara me planteé entregar sólo paisajes. Teniendo en cuenta que los temas eran muy diversos, os aseguro que no siempre fue fácil. Por poner un ejemplo, el tema final era "la vida del hombre" narrada en una serie de tres fotografías. Ponerte retos te hace ser más creativo, y creo que salvé ese año con bastante dignidad (aunque, por supuesto, no pretendía ganar nada en esos concursos). Estas son esas tres fotografías:

Os aseguro que no fue fácil elegir el lugar y repetirlo varias veces en diferentes momentos, pero siempre desde el mismo sitio, para mostrar "la vida del hombre" en un paisaje. Una cosa que ejercité de manera absoluta fue la paciencia... Todo este proceso me fue especialmente útil en mis vacaciones de verano en Islandia. No fue premeditado, pero si te estás planteando ir en algún momento a un lugar así, conviene que practiques antes, y mucho...

El segundo "proceso de aprendizaje" fue durante el curso siguiente, nuevamente utilicé los concursos sociales de la AFGU para plantearme un nuevo reto. Algo que no domino bien: los retratos. Y en 12 ocasiones tuve que enfrentarme a fotografiar a personas más o menos dirigidas. Y también aprendí mucho. Los primeros son sensiblemente peores que los últimos... No estoy descontento con ninguno, pero se nota el aprendizaje. Este es mi propuesta para el tema "impresionismo":

El tercero lo habéis ido sufriendo durante todo el 2018. En el proyecto 52 palabras /52 semanas me planteé hacer bodegones de tamaño reducido. Algunos podrían considerarse macros. Nada podía exceder los 30-35 centímetros de una caja de luz que he usado como centro del proyecto durante todo el año. En este caso estoy especialmente contento, ya que he aprendido o he profundizado en muchas cosas: apilamiento de capas, composición, iluminación... y sobre todo, creatividad. Como ejemplo, esta fue mi propuesta para la palabra "cielos".

Como moraleja de todo este rollo: si queréis aprender fotografía de verdad, plantearos una meta a largo plazo (un año está bien), y perseverar en ella hasta que la dominéis. Al final, os aseguro que merece la pena.

martes, 22 de enero de 2019

Apps para fotografía (I): Magic Viewfinder

En mi día a día como fotógrafo uso unas cuantas Apps en mi iPhone. Algunas son muy simples de utilizar y sirven para algo muy concreto (como esta que os traigo hoy), y otras son mas complejas e incluso se imparten cursos de un fin de semana entero para aprender a utilizarlas, como Photopills, de la que os hablare otro día.

Hoy quiero hablaros de Magic ViewFinder. Es posible que a muchos de vosotros no os sea de gran utilidad, sobre todo si lleváis un zoom de esos que se llaman "todoterreno", pero para los que utilizamos focales fijas, os aseguro que es útil. ¿Qué es lo que hace? pues simplemente te permite ver en la pantalla del teléfono qué es lo que va a salir encuadrado en la cámara si utilizas una focal concreta.

Cuatro imágenes de Magic ViewFinder a 23, 35, 56 y 80mm

En realidad, cuando utilizas sólo focales fijas, te terminas acostumbrando a ellas y sabes lo que va a salir en el encuadre con bastante precisión. Lo anterior es cierto, sobre todo en entornos controlados. Por ejemplo, yo tengo bastante claro qué es lo que veo a través de un 23mm en mi Fuji cuando voy por una calle. El ojo termina por entrenarse y tener claras las dimensiones del encuadre. Por otro lado, cuando viajo suelo llevar sólo un objetivo, o como mucho dos, lo que simplifica mucho las decisiones: casi siempre llevo el 23mm y si puedo llevar otro, elijo entre el 14mm y el 56m, en función de si voy a captar más paisajes (me da igual que sean naturales o urbanos) o si me voy a centrar en personas. El 35mm queda sólo para cuando no me voy a poder acercar suficiente a los elementos a fotografiar, y el 23mm sería demasiado. Por su parte, el 8mm (ojo de pez) sólo lo uso para fotografías muy concretas y el 80mm (macro) solo lo saco de casa para fotografiar naturaleza.

Como os decía, normalmente sé lo que voy a ver con cada uno de ellos. Sin embargo, hay situaciones en las que ese proceso es un poco más difícil. A mí, por ejemplo, me cuesta mucho saber qué se ve a través de cada objetivo cuando voy a fotografiar paisajes. Y lo malo es que cuando voy a fotografiar paisajes suelo llevarme todo el equipo...

En esas circunstancias Magic Viewfinder es una buena opción. Una vez decidida la localización puedo ver las diferencias entre encuadrar con un 14mm o un 23mm, o acercarme con un 56mm o el 80mm a un detalle más concreto. Como os decía al principio, quienes uséis zooms no tenéis este problema. En todo caso, sobre el tema de los objetivos zoom y los objetivos fijos escribí ya un post en 2014, del que me reafirmo por completo. No solo eso, sino que la Canon 7D y el 24-105mm de los que hablo han sido "heredados" por mi sobrina, que le saca mucho más partido que yo :). En todo caso, hay veces que estás en un determinado lugar sin la cámara, y te apetece guardar una localización. Esta app te permite hacerlo (te guarda la posición en la que estás) y te permite recordar las focales que te han parecido mas adecuadas para cada encuadre. Al final, cuando vuelves con la cámara ganas tiempo...

Volviendo a la aplicación, la podéis encontrar adaptada para varios modelos de cámaras: Canon, Nikon, Sony y las cuatro tercios. No hay version para Fuji, pero dado que usa sensores Sony, puedes usar su App y seleccionar una cámara APS-C. La App te permite seleccionar la focal y puedes ver, a la vez, el encuadre completo y lo que quedaría en un formato 16:9 o 4:3. A mi me resulta muy util porque cuando pienso en fotos para concursos o para hacer un video fotográfico pienso en 16:9... Además puedes ponerle una guías en los tercios o en la relación áurea, por si te son útiles esas cosas. Adicionalmente te dice cual es la profundidad de campo en función de la distancia de enfoque, aunque para eso hay otras apps que funcionan mucho mejor y de las que os hablaré otro día.

Para terminar os dejo el enlace a la app para Sony tanto en iOS como en Android. Espero que os sea útil.

martes, 15 de enero de 2019

Nueva colección de fotografías reposadas: Viajes y Street - Lima

Acabo de publicar en www.fotografía reposada.com un conjunto de fotografías de viaje de Lima (Perú). El viaje a Lima fue de esos que me permiten extender un día la estancia (para los mal pensados yo me pago esa noche extra de hotel, y ademas el viaje suele salir más barato) y dedicarlo a recorrer la ciudad. Cuando he estado editando la colección de fotos para decidir qué enseñar y qué no, he vuelto a comprobar que casi nunca hago una foto a la primera. De hecho, si pudierais ver todas las fotografías que hice veríais que casi todas las fotos seleccionadas tienen unas cuantas "hermanas" hechas antes o después. Como en la mayoría salen personas, mientras que no se enfaden conmigo, espero a que estén como quiero que salgan.

Otra cosas que podéis ver es que he decidido revelarlas en blanco y negro. En realidad, cuando hago una fotografía realmente pensada, antes de disparar ya me imagino cómo quiero que sea el resultado final, y eso incluye si debe ser en color o en blanco y negro. Cuando viajo hago una excepción. Pienso menos en ese resultado final y dejo que sea la selección de fotografías la que me diga cómo deben revelarse. En este caso, como digo, ha ganado el monocromo.

Además de este conjunto de fotografías, he incorporado algunas a las colecciones de Arquitectura y Líneas, que son dos de los proyectos abiertos que tengo en la cabeza de manera permanente. También he reservado una que no se puede publicar en blanco y negro para cuando abra una serie de "Ventanas" dentro de Paisaje Urbano y Arquitectura. De momento os la dejo aquí:

martes, 8 de enero de 2019

Exposición de Agustí Centelles

Agustí Centelles fue un fotógrafo catalán que nos relató en primera persona las atrocidades de una guerra entre hermanos. Sus imágenes de los primeros momentos de esa guerra en Barcelona son realmente impresionantes, como lo son las del frente de Teruel o del campo de concentración en Bram, donde cayo tras cruzar la frontera en marzo del 39. Aunque ya conocía su obra, ver las fotografías positivas por él mismo (con ayuda de sus hijos), te acerca más aún al autor. Cuando además, conoces las peripecias que pasó para conservar su archivo fotográfico, cómo lo ocultó en Francia durante más de 35 años para que las fotografía no salieran a la luz y no delataran a los que en ellas aparecían; cuando te cuentan el miedo que pasó al traer los negativos de vuelta a España, ya muerto el Dictador, pero aún no instaurada la Democracia en España, todo lo que aparece en las fotos cobra un significado diferente.

La vida del fotoperiodista, repórter como le gusta decir a su hijo, no fue fácil entonces, como tampoco lo es ahora. Llegar al lugar de la noticia a tiempo de ser el primero en fotografiar lo sucedido y volver al periódico para revelar y "meter en máquinas" la noticia no era nada sencillo. Si además eso lo hacía al mismo tiempo que estaba en una brigada de información militar para aportar imágenes a la causa republicana, lo era menos. Salir al frente para cubrir una batalla o un bombardeo como el de Lérida requirió mucho valor. Gracias a personas como Agustí Centelles nos han quedado imágenes de una época que no debería nunca repetirse.

La Universidad de Alcalá, en colaboración con la fundación Fundación Pablo Iglesias y Octavi Centelles, hijo del fotógrafo, ha traído a Alcalá la exposición que ya se mostró en 2014 en el Instituto Cervantes de Madrid, que luego ha circulado por diferentes ciudades españolas. Se podrá visitar hasta el 10 de febrero en la Sala de Exposiciones de Caracciolos, en la calle Trinidad 3 y 5 de Alcalá de Henares, de martes a sábado de 11.00 a 14.00 y de 16.00 a 19.00, y domingos y festivos de 11.00 a 14.00 h. Además, todos los jueves, a las 17.00 h se realizarán visitas guiadas a la exposición por 1 € por persona. La sala es espectacular y acoge la obra de Centelles de manera perfecta, con una puesta en escena excelente.

De la exposición tenéis a vuestra disposición un catálogo editado por a Fundación Pablo Iglesias, que es muy recomendable: Muy buena edición y un excelente Blanco y Negro con las mas de 100 fotografías que podéis ver en la exposición. Si no lo tienen en la sala, lo podéis conseguir online en la web de la propia fundación.

martes, 1 de enero de 2019

Por qué debemos tener un porfolio propio

Supongo que en la era de las redes sociales, todo el mundo tiende a confiar ciegamente en los servicios que nos dan los diferentes proveedores. Subimos nuestras fotos a Instagram, a Flickr o a 500px y nos damos por satisfechos. Sin embargo, la realidad es algo diferente. Cada uno de los dueños de estas redes pueden tomar decisiones que alteren la forma en que nuestras imágenes se muestran a nuestros amigos. Como ejemplo, basta ver el famoso algoritmo de facebook (o de instagram) que hace que tus publicaciones aparezcan en el muro visible de algunos de tus amigos y no de otros.

Cuando llevas algunos años haciendo fotografías con un interés que va algo más allá que el simple archivo personal o la creación de un álbum de Hoffman, creo que es bueno plantearse cómo queremos mostrar nuestro trabajo a los demás. Está claro que la redes sociales son una herramienta, pero creo que la mejor forma de mostrar ese trabajo es controlando tu todos los parámetros de ese proceso. Por ese motivo me planteé crear un sitio web en el que mostrar mi porfolio.

Es cierto que ya tenía algo parecido en la estructura del propio blog, pero Blogger, que es lo que utilizo, no me permite hacer algunas cosas que sí permite Wordpress. Hace tiempo me planteé pasar todo a un sitio desarrollado íntegramente en WP, pero el traspaso no era sencillo. Finalmente he preferido separar una cosa de la otra y mantener dos sitios web diferenciados. También me he replanteado la estrategia de qué publicar en cada sitio: la cosa es sencilla: en el blog me centraré en reflexiones, en aspectos técnicos o en presentar bloques completos de fotografías que aparezcan en el pofolio. Por su parte, en fotografiareposada.com sólo habrá fotos, quizá con una pequeña introducción en cada proyecto o conjunto de imágenes. Mi plan es publicar diariamente en las redes sociales una foto del porfolio. No tendrá orden alguno: un día será de naturaleza, otro arquitectura y el siguiente una fotografía de viaje... La idea es que aquellos que me sigáis podéis ir descubriendo todo el trabajo. Dentro de la estrategia he creado una nueva cuenta en Instagram (@fotoreposada) donde a partir del 1 de enero iré publicando esas fotografías del porfolio. También aparecerán en Twitter, flickr y 500px, en esta ocasión en mi cuenta habitual (aunque los días que toque publicar una foto que ya haya publicado en flickr o en 500px, sólo aparecerá en instagram y en twitter). Mi cuenta original de Instagram se queda para otros usos (fotografía movil o fotos más personales), y Facebook lo dejo para los posts del blog; en principio no publicaré fotos del porfolio allí.

Como siempre, uno no esta nunca seguro de haber acertado, pero creo que es una buena manera de mostrar mi trabajo. En todo caso, tocará evaluarlo dentro de un tiempo y ver si ha tenido un efecto positivo, negativo o neutro. Ese será el momento de nuevas iniciativas.

viernes, 28 de diciembre de 2018

Otra razón más para ir a Brihuega

No es que hagan falta muchas más razones para ir a Brihuega: Pasear por el pueblo, asomarse a su mirador y ver La Alcarria, entrar en su cementerio (si, el cementerio es muy visitable...), ver el museo de miniaturas del Profesor Max y comer en cualquiera de sus restaurantes son razones más que suficientes. Si no conoces Brihuega, estás tardando... Desde el pasado 15 de diciembre y hasta el 13 de enero hay una razón adicional: podéis acercaros a la Sala de Exposiciones del Convento de San José (al lado de ese mirador del que os hablaba, del cementerio y del museo de miniaturas) y ver la exposición de fotografías de Juan Carlos Santacana.

Se trata de una colección de imágenes del pueblo y de lo que se ve desde allí, en un Blanco y Negro excelente. Juan Carlos lleva visitando Brihuega desde hace unos cuantos años, y en cada viaje descubre un nuevo rincón o un nuevo encuadre. La selección de fotografías te permite sumergirte en el ambiente que puedes encontrar paseando por el lugar. Algunas de los sitios fotografiados han cambiado con el paso de los años, como las del interior de la fabrica de paños, lo que provoca que ya no pueden verse y da un mayor valor a la exposición.

Además, las fotografías están a la venta por un precio muy bajo, 15€, para animar a todos los visitantes a llevarse, al menos, una (yo elegí tres). Todos los beneficios obtenidos irán destinados a la Asociación Campamento Saharaui Manos Unidas y Cáritas. La sala está abierta los sábados y domingos de 11:00 a 14:00 y de 16:00 a 18:00. ¡Aún os quedan tres fines de semana para visitarla! No dejéis de hacerlo...

miércoles, 26 de diciembre de 2018

Fin (52-52)

Y todo llega a su FIN.

La palabra elegida no podía ser otra. Para acabar este proyecto he querido homenajear a la cámara y al objetivo que he utilizado, fundamentalmente, durante todo este año. La de hoy está hecha con otra, claro, pero no quería terminar este trabajo sin que ella apareciese en escena. Y como esto ha ido de palabras, ¿por qué no fotografiar la propia palabra?. El resultado es este:

Se trata de 11 fotos apiladas, tomadas para esta ocasión con una Fuji X-e2 y el 35mm f/2. La X-e2 fue mi primer cuerpo de cámara de objetivos intercambiables Fuji (ya tenía la X-100s). La compré en lo que salía al mercado la X-pro2, con la idea de venderla después, pero no he tenido corazón, y se ha quedado como segundo cuerpo y como la cámara que mis hijos se llevan de viaje. Para ellos compré un 18-55 f/2.8-4 que, para ser un zoom, no está nada mal (no terminan de entender esa manía que tiene su padre por los objetivos de focal fija). Las fotos están hechas a ISO 200, f/8 y 1/15s, que han sido los parámetros más utilizados a lo largo de este año, si no me equivoco.

He disfrutado mucho con este proyecto. Cuando lo empecé, ni siquiera estaba seguro de que pudiera acabarlo. Ha sido un año de cambios en el trabajo, y eso supone siempre más estrés. Pero siempre he encontrado un rato para hacer la foto. En realidad esto no acaba aquí. Ya he comentado alguna vez que el proyecto merece la pena verse entero, y en eso estoy. Más o menos en marzo podréis verlo en pantalla grande. Algunas de las fotos aparecerán en alguna exposición; ya os avisaré cuando eso vaya a ocurrir. Y quizá haya algo más, pero aun no es seguro, y de las cosas no seguras es mejor no hablar.

Antes de despedir el proyecto quiero dar las gracias a Fernando Méndez, por su idea de liarnos en ese proyecto, y a tod@s los que habéis estado ahí, leyendo el blog o viendo las fotos a través de cualquiera de las redes sociales. Como dice Chema Conesa, una vez que el fotógrafo muestra sus obras al público, éstas dejan de ser suyas y pasan a ser de quien las ve. Espero que hayáis disfrutado tanto como lo he hecho yo haciéndolas.

Por último quiero acordarme de manera especial de mi familia. Han soportado mis excursiones semanales a la buhardilla durante unas cuantas horas para hacer cada una de las fotos, y lo que es más importante, me han aportado esa inspiración que yo no tenía cuando llegaba el domingo y no sabía que puñetas fotografiar. Gracias.



FIN

lunes, 24 de diciembre de 2018

La Luz de La Paz de Belén

Hace ya unos cuantos años, a un Scout austriaco se le ocurrido una idea un tanto peregrina. Se fue a Belén, a Tierra Santa, y en la gruta de la Natividad encendió una vela con la que esta allí siempre encendida. Volvió con ella a su país, y organizó una ceremonia para repartir esa luz como un gesto de paz. Unos cuantos años después, en 2018, los Scouts de Austria han celebrado una ceremonia en Linz en la que han estado presentes Scouts de más de 30 países. Estos, a su vez, han llevado La Luz a sus lugares de origen, donde se ha repartido a las asociaciones y grupos Scout.

Este año, el reparto en España ha sido organizado por la Federación de Scouts Católicos de Castilla la Mancha - MSC en Guadalajara, y me pidieron que colaborara realizando fotos del fin de semana. Los que me conocéis como fotógrafo sabéis que no me gusta nada (pero nada de nada) la fotografía social. Pero un Scout no puede decir que no a estas cosas aunque lleve unos cuantos años retirado de la vida "activa"... Cuando eres Scout, no dejas de serlo nunca. Así que me puse manos a la obra.

No os voy a aburrir con los cientos de fotos que he hecho (fundamentalmente de tipo documental), sino que os voy a dejar la que para mí refleja el trabajo de estos días, y una pequeña galería con la llegada y el reparto de La Luz. ¡Feliz Navidad!