martes, 15 de enero de 2019

Nueva colección de fotografías reposadas: Viajes y Street - Lima

Acabo de publicar en www.fotografía reposada.com un conjunto de fotografías de viaje de Lima (Perú). El viaje a Lima fue de esos que me permiten extender un día la estancia (para los mal pensados yo me pago esa noche extra de hotel, y ademas el viaje suele salir más barato) y dedicarlo a recorrer la ciudad. Cuando he estado editando la colección de fotos para decidir qué enseñar y qué no, he vuelto a comprobar que casi nunca hago una foto a la primera. De hecho, si pudierais ver todas las fotografías que hice veríais que casi todas las fotos seleccionadas tienen unas cuantas "hermanas" hechas antes o después. Como en la mayoría salen personas, mientras que no se enfaden conmigo, espero a que estén como quiero que salgan.

Otra cosas que podéis ver es que he decidido revelarlas en blanco y negro. En realidad, cuando hago una fotografía realmente pensada, antes de disparar ya me imagino cómo quiero que sea el resultado final, y eso incluye si debe ser en color o en blanco y negro. Cuando viajo hago una excepción. Pienso menos en ese resultado final y dejo que sea la selección de fotografías la que me diga cómo deben revelarse. En este caso, como digo, ha ganado el monocromo.

Además de este conjunto de fotografías, he incorporado algunas a las colecciones de Arquitectura y Líneas, que son dos de los proyectos abiertos que tengo en la cabeza de manera permanente. También he reservado una que no se puede publicar en blanco y negro para cuando abra una serie de "Ventanas" dentro de Paisaje Urbano y Arquitectura. De momento os la dejo aquí:

martes, 8 de enero de 2019

Exposición de Agustí Centelles

Agustí Centelles fue un fotógrafo catalán que nos relató en primera persona las atrocidades de una guerra entre hermanos. Sus imágenes de los primeros momentos de esa guerra en Barcelona son realmente impresionantes, como lo son las del frente de Teruel o del campo de concentración en Bram, donde cayo tras cruzar la frontera en marzo del 39. Aunque ya conocía su obra, ver las fotografías positivas por él mismo (con ayuda de sus hijos), te acerca más aún al autor. Cuando además, conoces las peripecias que pasó para conservar su archivo fotográfico, cómo lo ocultó en Francia durante más de 35 años para que las fotografía no salieran a la luz y no delataran a los que en ellas aparecían; cuando te cuentan el miedo que pasó al traer los negativos de vuelta a España, ya muerto el Dictador, pero aún no instaurada la Democracia en España, todo lo que aparece en las fotos cobra un significado diferente.

La vida del fotoperiodista, repórter como le gusta decir a su hijo, no fue fácil entonces, como tampoco lo es ahora. Llegar al lugar de la noticia a tiempo de ser el primero en fotografiar lo sucedido y volver al periódico para revelar y "meter en máquinas" la noticia no era nada sencillo. Si además eso lo hacía al mismo tiempo que estaba en una brigada de información militar para aportar imágenes a la causa republicana, lo era menos. Salir al frente para cubrir una batalla o un bombardeo como el de Lérida requirió mucho valor. Gracias a personas como Agustí Centelles nos han quedado imágenes de una época que no debería nunca repetirse.

La Universidad de Alcalá, en colaboración con la fundación Fundación Pablo Iglesias y Octavi Centelles, hijo del fotógrafo, ha traído a Alcalá la exposición que ya se mostró en 2014 en el Instituto Cervantes de Madrid, que luego ha circulado por diferentes ciudades españolas. Se podrá visitar hasta el 10 de febrero en la Sala de Exposiciones de Caracciolos, en la calle Trinidad 3 y 5 de Alcalá de Henares, de martes a sábado de 11.00 a 14.00 y de 16.00 a 19.00, y domingos y festivos de 11.00 a 14.00 h. Además, todos los jueves, a las 17.00 h se realizarán visitas guiadas a la exposición por 1 € por persona. La sala es espectacular y acoge la obra de Centelles de manera perfecta, con una puesta en escena excelente.

De la exposición tenéis a vuestra disposición un catálogo editado por a Fundación Pablo Iglesias, que es muy recomendable: Muy buena edición y un excelente Blanco y Negro con las mas de 100 fotografías que podéis ver en la exposición. Si no lo tienen en la sala, lo podéis conseguir online en la web de la propia fundación.

martes, 1 de enero de 2019

Por qué debemos tener un porfolio propio

Supongo que en la era de las redes sociales, todo el mundo tiende a confiar ciegamente en los servicios que nos dan los diferentes proveedores. Subimos nuestras fotos a Instagram, a Flickr o a 500px y nos damos por satisfechos. Sin embargo, la realidad es algo diferente. Cada uno de los dueños de estas redes pueden tomar decisiones que alteren la forma en que nuestras imágenes se muestran a nuestros amigos. Como ejemplo, basta ver el famoso algoritmo de facebook (o de instagram) que hace que tus publicaciones aparezcan en el muro visible de algunos de tus amigos y no de otros.

Cuando llevas algunos años haciendo fotografías con un interés que va algo más allá que el simple archivo personal o la creación de un álbum de Hoffman, creo que es bueno plantearse cómo queremos mostrar nuestro trabajo a los demás. Está claro que la redes sociales son una herramienta, pero creo que la mejor forma de mostrar ese trabajo es controlando tu todos los parámetros de ese proceso. Por ese motivo me planteé crear un sitio web en el que mostrar mi porfolio.

Es cierto que ya tenía algo parecido en la estructura del propio blog, pero Blogger, que es lo que utilizo, no me permite hacer algunas cosas que sí permite Wordpress. Hace tiempo me planteé pasar todo a un sitio desarrollado íntegramente en WP, pero el traspaso no era sencillo. Finalmente he preferido separar una cosa de la otra y mantener dos sitios web diferenciados. También me he replanteado la estrategia de qué publicar en cada sitio: la cosa es sencilla: en el blog me centraré en reflexiones, en aspectos técnicos o en presentar bloques completos de fotografías que aparezcan en el pofolio. Por su parte, en fotografiareposada.com sólo habrá fotos, quizá con una pequeña introducción en cada proyecto o conjunto de imágenes. Mi plan es publicar diariamente en las redes sociales una foto del porfolio. No tendrá orden alguno: un día será de naturaleza, otro arquitectura y el siguiente una fotografía de viaje... La idea es que aquellos que me sigáis podéis ir descubriendo todo el trabajo. Dentro de la estrategia he creado una nueva cuenta en Instagram (@fotoreposada) donde a partir del 1 de enero iré publicando esas fotografías del porfolio. También aparecerán en Twitter, flickr y 500px, en esta ocasión en mi cuenta habitual (aunque los días que toque publicar una foto que ya haya publicado en flickr o en 500px, sólo aparecerá en instagram y en twitter). Mi cuenta original de Instagram se queda para otros usos (fotografía movil o fotos más personales), y Facebook lo dejo para los posts del blog; en principio no publicaré fotos del porfolio allí.

Como siempre, uno no esta nunca seguro de haber acertado, pero creo que es una buena manera de mostrar mi trabajo. En todo caso, tocará evaluarlo dentro de un tiempo y ver si ha tenido un efecto positivo, negativo o neutro. Ese será el momento de nuevas iniciativas.

viernes, 28 de diciembre de 2018

Otra razón más para ir a Brihuega

No es que hagan falta muchas más razones para ir a Brihuega: Pasear por el pueblo, asomarse a su mirador y ver La Alcarria, entrar en su cementerio (si, el cementerio es muy visitable...), ver el museo de miniaturas del Profesor Max y comer en cualquiera de sus restaurantes son razones más que suficientes. Si no conoces Brihuega, estás tardando... Desde el pasado 15 de diciembre y hasta el 13 de enero hay una razón adicional: podéis acercaros a la Sala de Exposiciones del Convento de San José (al lado de ese mirador del que os hablaba, del cementerio y del museo de miniaturas) y ver la exposición de fotografías de Juan Carlos Santacana.

Se trata de una colección de imágenes del pueblo y de lo que se ve desde allí, en un Blanco y Negro excelente. Juan Carlos lleva visitando Brihuega desde hace unos cuantos años, y en cada viaje descubre un nuevo rincón o un nuevo encuadre. La selección de fotografías te permite sumergirte en el ambiente que puedes encontrar paseando por el lugar. Algunas de los sitios fotografiados han cambiado con el paso de los años, como las del interior de la fabrica de paños, lo que provoca que ya no pueden verse y da un mayor valor a la exposición.

Además, las fotografías están a la venta por un precio muy bajo, 15€, para animar a todos los visitantes a llevarse, al menos, una (yo elegí tres). Todos los beneficios obtenidos irán destinados a la Asociación Campamento Saharaui Manos Unidas y Cáritas. La sala está abierta los sábados y domingos de 11:00 a 14:00 y de 16:00 a 18:00. ¡Aún os quedan tres fines de semana para visitarla! No dejéis de hacerlo...

miércoles, 26 de diciembre de 2018

Fin (52-52)

Y todo llega a su FIN.

La palabra elegida no podía ser otra. Para acabar este proyecto he querido homenajear a la cámara y al objetivo que he utilizado, fundamentalmente, durante todo este año. La de hoy está hecha con otra, claro, pero no quería terminar este trabajo sin que ella apareciese en escena. Y como esto ha ido de palabras, ¿por qué no fotografiar la propia palabra?. El resultado es este:

Se trata de 11 fotos apiladas, tomadas para esta ocasión con una Fuji X-e2 y el 35mm f/2. La X-e2 fue mi primer cuerpo de cámara de objetivos intercambiables Fuji (ya tenía la X-100s). La compré en lo que salía al mercado la X-pro2, con la idea de venderla después, pero no he tenido corazón, y se ha quedado como segundo cuerpo y como la cámara que mis hijos se llevan de viaje. Para ellos compré un 18-55 f/2.8-4 que, para ser un zoom, no está nada mal (no terminan de entender esa manía que tiene su padre por los objetivos de focal fija). Las fotos están hechas a ISO 200, f/8 y 1/15s, que han sido los parámetros más utilizados a lo largo de este año, si no me equivoco.

He disfrutado mucho con este proyecto. Cuando lo empecé, ni siquiera estaba seguro de que pudiera acabarlo. Ha sido un año de cambios en el trabajo, y eso supone siempre más estrés. Pero siempre he encontrado un rato para hacer la foto. En realidad esto no acaba aquí. Ya he comentado alguna vez que el proyecto merece la pena verse entero, y en eso estoy. Más o menos en marzo podréis verlo en pantalla grande. Algunas de las fotos aparecerán en alguna exposición; ya os avisaré cuando eso vaya a ocurrir. Y quizá haya algo más, pero aun no es seguro, y de las cosas no seguras es mejor no hablar.

Antes de despedir el proyecto quiero dar las gracias a Fernando Méndez, por su idea de liarnos en ese proyecto, y a tod@s los que habéis estado ahí, leyendo el blog o viendo las fotos a través de cualquiera de las redes sociales. Como dice Chema Conesa, una vez que el fotógrafo muestra sus obras al público, éstas dejan de ser suyas y pasan a ser de quien las ve. Espero que hayáis disfrutado tanto como lo he hecho yo haciéndolas.

Por último quiero acordarme de manera especial de mi familia. Han soportado mis excursiones semanales a la buhardilla durante unas cuantas horas para hacer cada una de las fotos, y lo que es más importante, me han aportado esa inspiración que yo no tenía cuando llegaba el domingo y no sabía que puñetas fotografiar. Gracias.



FIN