martes, 17 de octubre de 2017

XXXI Congreso de la CEF en Ceuta

La Confederación Española de Fotografía agrupa a todas las federaciones autonómicas que, a su vez, agrupan a las diferentes agrupaciones, asociaciones o clubs de fotografía que hay por toda España. Cada año una federación, a través de una asociación, se encarga de organizar el Congreso Anual. Este año le ha tocado organizarlo a la Asociación Miradas de Ceuta y recién "aterrizado" desde allí, os cuento como ha ido todo.

En primer lugar quiero felicitar a los colegas de Miradas, porque el trabajo que han hecho ha sido excelente. En los cuatro días que hemos estado allí (llegamos el 11 por la noche y hemos salido el 15 a media mañana), se han desvivido para que todo fluyera de la mejor manera posible, y os aseguro que lo han conseguido.

Como primera actividad destacable, el día 12 hicimos una visita a la ciudad azul de Chauen. Varios amigos habían estado allí ya, y debo reconocer que tenía cierta necesidad por conocerla y disfrutar de sus calles y de sus gentes. El lugar ha sido mucho mejor que en las fotos que había visto. Aunque he podido hacer algunas fotos y me vengo de allí con muy buen sabor de boca, la ciudad necesita muchos más días para poder apreciarla en su totalidad. Es de estos sitios que hay que apuntar para volver a ir. Además, la gente de la asociación Chauen Online nos trataron estupendamente!

Ya de vuelta a Ceuta, inauguramos varias exposiciones. La primera, un trabajo muy interesante de Nour Eddine El Ghoumari, un fotógrafo marroquí que colabora con la Asociación Miradas de Ceuta. Sus fotos, todas realizadas por procedimientos químicos son impresionantes. La segunda, una exposición de "Diálogos sobre Composición" de José B. Ruiz, un excelente fotógrafo y mejor persona al que he tenido el placer de conocer en persona en varias actividades que hemos hecho en Guadalajara. Durante estos días ha sido un placer hablar con él de un montón de cosas y, por supuesto, aprender. Otro día traeré algo más de José Benito, de su trabajo y de su magisterio en esto de la Fotografía. De momento, os dejo una foto que nos hicimos con él.

La tercera exposición muestra los trabajos presentados por los cuatro nominados al premio nacional de fotografía: Raul Villalba, José Beut, Esteban D'Azúa y Carlos Larios. Finalmente, fue José Beut quien se llevó el gato al agua y se alzó con el Premio nacional de Fotografía 2017. ¡Enhorabuena, José!

La última exposición inaugurada fue, sin duda, la más emocionante. Pepe Gutierrez, el autor de la misma, es un fotógrafo ceutí recientemente fallecido. La exposición se organizó en vida y la familia ha querido mantener toda la actividad programada en su agenda. Aunque duro para ellos, sin duda ha sido el mejor homenaje que le han podido hacer.

El sábado por la mañana celebramos la Asamblea General que siempre hay que hacer en todas las asociaciones, donde he representado a la Federación Castellano-Manchega de Fotografía de la que soy Vicepresidente. No os voy a aburrir con esta parte, que es como la de todas alas asociaciones: informe de gestión, cuentas, ruegos, preguntas, etc... Por la tarde tuvo lugar la Gala en la que se entregan premios y distinciones a los fotógrafos que las han obtenido a lo largo del año. La gala estuvo muy bien amenizada por la Escuela de Danza de Rosa Fonaud. En el ámbito personal, me tocó recoger mi diploma de Excelencia de la CEF, que es el segundo nivel de la escala, entre Artista y Maestro. No es que me importen mucho estas cosas, pero no dejan de ser un aliciente para la mejora personal. Al final es meter un poco de "Gamificación" en tu hobby, y siempre viene bien para activarte.

Foto: Isra Calzado

Para acabar, os dejo una panorámica de las exposición de Jose B. Ruiz (hecha con el movil) y una de las que me he traído de la ciudad azul (en esta ocasión, sin gente), preludio de las que os iré mostrando.

El lugar era bastante oscuro, así que está hecha a f/8, para que saliera todo enfocado, 1/30s de velocidad (a pulso, que salen perfectamente) e ISO 6400. La cámara es la X-pro2 y el objetivo el 23mm f/2.

viernes, 13 de octubre de 2017

Un poco de técnica: el sensor de las cámaras Fuji

Muchos de vosotros sabéis que hace tiempo que uso cámaras Fuji. Primero fue la X100s, que me parece una excelente cámara de viaje con su objetivo de 23mm f/2 (35mm para los que os gusten las conversiones a "formato completo"), luego la X-e2 y posteriormente la X-Pro2. Ya os conté mis razones para pasarme a Fuji desde mi Canon 7D en un post de hace poco mas de dos años. A los objetivos que comentaba en ese post se le han unido el 35mm f/2 y el 23 f/2, que me permiten llevar cualquier combinación en ambos cuerpos y dejar la X100s para cuando voy con una única cámara por ahí.

De lo que no hablé en aquella entrada es del sensor que tienen estas cámaras o, mejor dicho, de la matriz de color que utilizan, y que las hace diferentes del resto de cámaras del mercado. Si bien los sensores están fabricados por Sony, tienen algo absolutamente propio, que es la Matriz X-Trans frente a la Matriz Bayer.

Hace un par de meses, Ritchie Roesch publicó un post en su blog en el que cuenta las diferencias entre ambas matrices y las ventajas y desventajas del Sensor de Fuji. Aunque habla de su cámara X100f (la evolución de mi X100s, con el mismo sensor que la X-Pro2, de 24 Mp), todo lo que dice es aplicable a los sensores de 16Mp de las cámaras anteriores.

Para los que prefiráis leer la lengua de Cervantes a la de Shakespeare, Jon Díez, de Fujistas, ha publicado una traducción, por lo que no voy a extenderme con los detalles y os haré un resumen de las ventajas:

  • La colocación de los colores hace completamente innecesario el filtro paso bajo que llevan otras cámaras para evitar el efecto moire. Tenéis una buena descripción de qué es eso en un artículo de Xatakafoto de 2009, en el que se decía que apenas se podía hacer nada para evitarlo...
  • Mayor rango dinámico en las sombras, por la mayor cantidad de verde en su superficie
  • Mejor rendimiento en valores altos de ISO
  • Ruido digital mas aleatorio, y por tanto más parecido al grano
  • Excelentes JPG de cámara, imitando varios tipos de películas clásicas de Fujifilm: Velvia, Astia, Acros...
Por supuesto, alguna desventaja tenía que tener: mayor complejidad en los cálculos para generar la imagen a partir del RAW, que nos lleva a mayor calentamiento de la cámara (aunque nunca lo he apreciado), y a que Adobe tarde en sacar y en afinar su software para revelar correctamente los archivos RAW (a estas alturas, nada relevante). Aunque hay quien prefiere reveladores no Adobe para sus archivos, para mi, la calidad que da Lightroom es suficiente.

En resumen, una razón técnica más para usar Fuji por encima de otras marcas. Y no, no me pagan por decirlo...

Para "iluminar" este post, os traigo una de mis primeras fotos de viaje hechas con la X-100s. Se trata de una Fotografía tomada el 1º de mayo de 2013 en Santiago de Chile. De ella me gusta el contraste entre la abuelita con la bandera y los policías con sus armaduras antidisturbios. El juego de miradas de los policías con el fotógrafo y con la mujer te hace recorrer todas las caras y terminar con la indiferencia de ella que mira al otro lado de la calle. Se que debería haber esperado a un momento de mayor "diálogo" de miradas, pero no tenía claro cual es la situación legal de las fotografías a la Policía en Chile, y tampoco era cuestión de estar allí mucho rato. Nadie me dijo nada, pero no quise forzar la situación. Nota técnica: ISO 200, f/5.6 y 1/105 de velocidad.

martes, 10 de octubre de 2017

Un rayo de esperanza

Eso es lo que espero que aparezca en estos días convulsos para España: un rayo de esperanza que nos ilumine en una oscuridad que llegará si todos los que se empeñan en bombardear la convivencia de más de 500 años en común no ven que es mucho mejor seguir viviendo juntos que terminar cada uno por su lado.

Con este pensamiento en la cabeza he querido hacer mi foto para el concurso social de la semana pasada, que tenía como tema "Minimalismo". La modelo se nos presenta triste, casi conforme con la oscuridad con la que no puede luchar. En esa oscuridad, el rayo de luz aporta una pizca de esperanza. Esperemos que sea suficiente...

Como sabéis, no soy de los que piensen que la fotografía artística deba realizarse en una sola toma. Muy al contrario, creo que el procesado posterior a la misma, forma parte de la obra, exactamente igual que la captura de la imagen. Otra cosa bien distinta es hacer un reportaje fotográfico. En ese caso, la manipulación no resulta nunca admisible. Pero de eso, de la posverdad, hablaré otro día.

En este caso, la fotografía se hizo con muy poca luz, y una linterna alumbrando al ojo derecho de la modelo. El rayo que aparece en la imagen es artificial y el humo es de una fotografía de una serie de fotos de humo realizadas en 2011. Datos técnicos: Fujifil X-Pro2 con el 56mm f/1.2. Velocidad: 1/125, ISO 800 y apertura f/2.2.

viernes, 6 de octubre de 2017

Cespedosa en la Universidad de Alcalá

Es posible que muchos de vosotros hayáis tenido la oportunidad de ver las magníficas fotografías que Juan Manuel Castro Prieto expuso en Tabacalera a finales de 2016. La exposición, comisariada por Chema Conesa, presenta un auténtico proyecto río en el que el autor nos muestra su pueblo a lo largo de los últimos 40 años. Patrocinada por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, a través de la Subdirección General de Promoción de las Bellas Artes, nos muestra un buen ejemplo de lo que las administraciones públicas pueden ofrecer a la Cultura.

Con el mismo patrocinio, y con el buen hacer de los profesionales del Servicio de Extensión Universitaria de la Universidad de Alcalá, desde el 28 de septiembre hasta el 15 de diciembre de 2017 podéis disfrutarla en su Sala de Exposiciones de Caracciolos. El edificio es una antigua iglesia, reconvertida perfectamente a gran local expositivo, con diferentes salas que permiten presentar perfectamente una obra de estas dimensiones. La dirección exacta: Sala San José de Caracciolos, C/ Trinidad, 3 y 5, 28801-Alcalá de Henares (Madrid). El horario de visitas es de lunes a viernes: de 11:00 a 14:00 h y de 16:00 a 18:00 h. Sábados, domingos y festivos: cerrado. La entrada es gratuita.

Por mi trabajo como Vicerrector de la Universidad me correspondió inaugurar la exposición. Un auténtico placer de los que de vez en cuando se te presentan en el trabajo; que no todo tiene que ser gestión pura y dura... En el acto, además del autor y el comisario de la exposición, nos acompañó Mª Teresa Gutierrez Barranco para presentar la figura de Castro Prieto. Para los que no le pongáis cara, Mª Teresa (otra buena amiga) fue la primera mujer presidenta de la Real Sociedad Fotográfica, allá por los noventa. Excelente fotógrafa y persona, tuvo unas palabras entrañables para contarnos cómo Juan Manuel era "perseguido" por todos en la Real para absorber las enseñanzas de su magisterio.

Maestro del positivado, es también un maestro de la sensibilidad. Como el propio autor confesaba el otro día, al poco tiempo de comenzar a hacer fotografías de su pueblo se dio cuenta de que en algún momento esas imágenes constituirían su memoria. Su memoria y la de toda su familia y sus vecinos. La exposición está llena de trozos de esa memoria, captada primero en negativos de 35mm, luego en 6x6 y posteriormente en placas de 20x25. Aparecen, personas, objetos, lugares... que se suceden de manera ordenada para sumergirnos en el pueblo de sus padres, Cespedosa de Tormes.

Para acabar con esta sencilla crónica, que sólo persigue animaros a que os acerquéis a Alcalá y visitéis la exposición, os recomiendo que adquiráis el libro que la acompaña: 257 páginas llenas de excelentes fotografías en un papel de la más alta calidad. Editado por el propio Juan Manuel, en cuanto lo tengáis en las manos podréis apreciar que no se han escatimado recursos en su factura. El precio del libro es exactamente su coste: 25€, y os aseguro que es un precio ridículo para una obra como esta.

Y por cierto, me dicen que del 15 de noviembre, a las 19:00, habrá un encuentro con Juan Manuel Castro Prieto y Chema Conesa en la propia Universidad de Alcalá. Aún no me han confirmado el lugar. Estad atentos a la página de la Agrupación Fotográfica de Guadalajara porque hemos incluido la visita al acto entre nuestras actividades de noviembre y podréis enteraros de todos los detalles.

martes, 3 de octubre de 2017

Linea 5

La fotografía callejera nos permite reflejar a los demás cómo vemos una ciudad. Hablando con Chema Conesa hace unos días, en la inauguración de la exposición "Cespedosa" en la Universidad de Alcalá (de la que os hablaré en el próximo post), me dijo una frase que me gustó mucho: una vez hecha la fotografía, la imagen deja de ser del fotógrafo para ser de quien la ve. Para mí, la fotografía es del fotógrafo justo en el momento en que decide hacerla (y decide cómo la va a presentar, lo que en mi caso suele ir unido). Cuando recorro las calles de cualquier lugar buscando esa imagen que refleje su espíritu, hay un momento en que veo lo que va a ocurrir, preparo la cámara y me dejo llevar por el momento del disparo. En ese momento me imagino la foto ya procesada: en color o en blanco y negro, con mayor o menor contraste, eliminando algún elemento del encuadre, etc... Ese es mi momento. Luego, tras el procesado, cuando la hago pública, la foto pasa a ser vuestra. Seréis vosotros, los espectadores, quienes interpretéis la imagen en función de vuestra historia.

Hoy os traigo una de esas fotografías. En su momento la titulé "Linea 5", simplemente porque esa es la linea de metro que utilizaba para ir a la universidad los días que me quedaba en Madrid en la casa que fue de mis abuelos. Cada vez que vuelvo a Madrid y monto en metro rememoro aquellos años: la gente abarrotada, el cansancio en las caras sea por la mañana o por la tarde, el silencio del vagón, cada uno a lo suyo; quizá una pareja hable en algún lugar, pero el "tran-tran, tran-tran..." de las ruedas y las vías apagan sus voces.

En uno de esos viajes, llevando la Fujifilm X100s en la mano, quise guardar para mi una imagen de ese vagón lleno de gente. Levante la cámara hasta la altura de los ojos, y encuadrando con la pantalla vi como una mujer me miraba. Mientras que comprobaba el encuadre, en décimas de segundo, vi a un hombre mas alto mirarme también. Al tercero que lo estaba haciendo lo descubrí después. Apreté el disparador y guarde la cámara. Las caras fijaron su mirada en otro punto y la vida siguió en el vagón son el mismo ruido de fondo: "tran-tran, tran-tran..."

La Fuji X100s (o cualquiera de esa familia), son excelentes cámaras para fotografía callejera. Nadie te ve como un fotógrafo. No intimidan. Y son enormemente silenciosas, de manera que nadie sabe que has hecho la fotografía. Por si no la conocéis, lleva un objetivo fijo de 23mm (equivalente a 35mm en las cámaras de negativo de 35mm) f/2. La foto que os presento hoy está hecha a f/4 y 1/100, con un ISO 3200. Como veis aguanta muy bien esas situaciones de poca luz, y si el procesado es en blanco y negro, incluso le queda bien.

Esta fotografía ha obtenido una medalla de bronce del salón en Bardejov, Eslovaquia, en el marco del Circuito Internacional de Fotografía ZOOM 2017, en la sección de Fotografía de Viajes. Es una de las 17 fotografías premiadas de 1345 fotos presentadas. Asimismo, tiene ya varias aceptaciones como finalista en otros concursos a pesar de ser una de las últimas que he incorporado al conjunto de fotografías que presento en concursos.

A partir de ahora, la foto es vuestra...